Sobre Ana Portnoy

© 1992 Autorretrato

Lo que me mueve a hacer fotos es una gran curiosidad por descubrir lo humano, otros mundos, compartir, detener la escena en un instante. La realidad es infinita e inaprensible. El fotógrafo la recorta, la acota. Elige. Cada uno ve lo que quiere ver.

Elijo las personas tal como son, mirando a cámara o en su hacer, incorporando mi presencia a su paisaje. Es el encuentro entre dos mundos.

Sorpresa e imprevisibilidad son parte de la magia de fotografiar. Una foto es una cierta luz, una mirada, y hacer click en el momento justo. Es también un  juego de azar.

Por último, me gusta lo genuino: sencillez y transparencia. La fotografía, como la vida misma, propone estar atento y registrar, tanto al que la hace como al que la ve. Y que cada uno evoque y recree según su propio mundo. Que se establezca un puente entre miradas. Entre personas.

Ana Portnoy